sábado, 24 de enero de 2026

Juan y la mandíbula parlante



En una ciudad pequeña, en una casa aparentemente grande, se encuentra Juan, un chico de 30 años que busca un empleo en un periódico. El vive en una colonia donde aparentemente a través de los años hubo cambios en su fisionomía. Juan ve entonces en el periódico un empleo que le interesa y decide salir. Sale de su casa y se dirige caminando hacia una parada donde pasa frecuentemente su camión. El sube y se dirige a una oficina donde espera recibir una respuesta de trabajo. Una chica en un escritorio al parecer viejo le comenta: no por el momento no hay vacantes. Juan con gesto enojado, le da las gracias y se va de ahí. Vuelve a otra parada a tomar su camión de regreso. Al llegar de nuevo a su casa y entrar, nota algo extraño en su cocina. Alguien al parecer movió platos y cucharas. Juan se pone a revisar bien la cocina y en ese momento escucha una extraña voz. Esa extraña voz le dice: inmobile, hola Juan. Juan se voltea poco a poco y ve que en su sala hay un personaje con un manto blanco y sin cabeza. Juan le vuelve a preguntar: ¿Que hace usted acá? El personaje de manto blanco se acerca a el y lo toma de un hombro. Le dice: yo soy un sacerdote viejo. Quiero ofrecerte una fortuna. Juan inquieto, se sienta en una silla y se lleva las manos en las sienes. Juan vuelve a levantar la cabeza y le pregunta: ¿Que tipo de fortuna me ofreces? El personaje se dirige a un sillón y se sienta. De repente, saca una extraña mandíbula de sus manos que tiene diseños mixtecos. El personaje le ofrece eso y le dice: Esto te permitirá decir unas palabras. Con eso debes ver el lugar del tesoro. Juan un poco tenso, la pone en la mesa de su cocina y le agradece a la aparición. En ese momento, el personaje de manto blanco se retira y flota afuera. Juan un poco todavía tenso por eso, se pone a revisar la extraña mandíbula. En ese momento, Juan le entra sueño y se acuesta en un sillón. En el sillón a lado, tiene una mesita de noche. Pone ahí la extraña mandíbula y se duerme. En ese momento, ve en el sueño una chica curiosa con una indumentaria huichola. Esta chica le da una llave verde y le dice: espero te sirva. Juan le agradece y la llave la pone junto a la mesa de noche. Juan entonces decide usar la extraña mandíbula. Se la pone y de repente empieza a decir: el tesoro está debajo de la cocina. Juan asombrado, la pone de nuevo junto a la mesita y decide contratar unos albañiles para que le ayuden a escarbar. Cuál sería su sorpresa que abajo se encuentra con un baúl muy viejo con dinero de alto valor. Un día después, decide revisar que hacer con el dinero. Mientras revisa, escucha un sonido y ve de nuevo que es el personaje. Ese le dice: gracias por encontrar mi tesoro. Espero te haya servido mi consejo.  agradecido, se sienta en su sofá y se pone a ver su celular.